Maquiavelo

is (8)

(…) Pero nada había en él de rata de biblioteca y prefería la calle a los libros, con sus mil espectáculos cambiantes, sus fiestas y sus suplicios, su procesiones y ejecuciones. El mismo gentío que ayer despedazaba a un hombre de estado que había dejado de agradarle seguía lloroso el cortejo de una virgen popular, reía a carcajadas las grandes farsas de los comediantes y escuchaba con idéntica atención la perorata del charlatán, los lazzi de sus acólitos bufones, las arengas del político callejero o los sermones del predicador en boga. ¡Qué fácil resultaba arrancarle la aclamación o los gritos de odio! Sólo con que cambiase el viento de dirección, aquellas gentes corrían a despedazar al mismo hombre que ayer habían aplaudido, y al que quizás aplaudirían mañana, si es que escapaba con vida. 

Fragmento de la biografía de Maquiavelo, de Marcel Brion

Advertisements