Todos los Putos Días

Elegir un libro, y que encima nos guste, no deja de ser un riesgo “asumido” por el lector.  ¿Qué es lo primero que nos atrae de un libro? ¿La portada, la sinopsis, una recomendación…? Sea lo que sea, las grandes editoriales, pese a su  gran maquinaria de marketing, no  pueden garantizan la calidad de un  libro pero si estimular su venta.  Pero si dejamos al margen los gigantes  editoriales  y nos adentramos en el mundo editorial independiente, ese mismo riesgo se quintuplica, pero muchas veces, como es el caso, merece la pena.

portada-todos-los-putos-dias-1Todos los putos días, de  Berta Delgado Melgosa, es una novela breve y  tan contundente como su título.  Esa contundencia proviene de un cúmulo de emociones tan comunes como la envidia, el odio y  la venganza, que unidas  se convierten en el eje principal por el que Irati, la protagonista,  ha estado girando de un modo dañino desde su adolescencia.

La historia transcurre en el Bilbao actual y dura veinticuatro horas. Ésta da comienzo con Irati,  con los sentimientos  que le produce  la inesperada muerte de su envidiada amiga Blanca. Sin poder ni querer evitarlo recordará episodios vividos con ella y  conflictos no resueltos. En su guerra psicológica se verán involucrados, involuntariamente, personajes cercanos como su  propio marido, un hombre aparentemente ingenuo; el marido de Blanca, y un inepto psiquiatra.  Todo ello no hará más que avivar el resquemor y confundir los sentimientos de Irati, que se sentirá atrapada en una red emocional tejida por ella misma y que solo una catarsis mental será capaz de estimularla a buscar otra salida, una salida para seguir sobreviviendo. 

La historia  está muy bien narrada, ya que si la autora pretendía que el lector sintiese en sus carnes de que modo la protagonista gestiona su esencia más profunda, lo ha conseguido. Solamente encuentro que ha dejado un pequeño detalle sin resolver (que no voy a desvelar porque no quiero hacer spoiler), aunque sospecho que lo ha hecho expresamente, para que el lector saque sus propias conclusiones. Respecto a la “moraleja” (soy de las que pienso que  casi de todos los libros se aprende algo) es que en esta vida, con sus más y sus menos,  tiene que ser uno mismo quien encuentre las herramientas idóneas  para que la vida se le haga más soportable.

Miraba por la ventana del cuartucho y pensaba que el amor no es eterno, esto es una ventaja, porque entonces hay un punto de esperanza en algún lugar. Si creyéramos que ya lo hemos encontrado, nos daríamos cuenta de que no hay nada más, así que, de esta manera, siempre hay un rayo de esperanza.

                      Fragmento de Todos los Putos Días, de Berta Delgado Melgosa



 

 

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